No se si aun me recuerdas, nos conocimos un caluroso día de noviembre, o tal vez antes. A decir verdad, nos conocíamos de años anteriores, de vernos pasar. Pero fue hace un año cuando empezamos a conocernos, cuando había dialogo entre nosotros dos. Recuerdo que no había un solo día que no habláramos, no lo soportábamos para ese entonces, por lo menos de mi parte. Éramos buenos amigos, siempre teníamos de que hablar, eran buenos tiempos. Nos enamoramos. Bueno, me enamoré. Pensé que tu también lo estabas, por que eso parecía. El problema era que estaba ciega, y no podia ver que no sos nada mas que un pendejo, que buscaba diversión para un verano sin planes. ¿Tu objetivo? esa chica despistada, tonta, enamoradiza. Me enredaste, no voy a aplaudirte aun que el juego te salió bien. No lo voy a hacer, por que lo que a vos te salió bien a mi me salió mal, muy mal. Y acá estoy, intentando olvidarte. Cabe destacar que estuvimos juntos, y funciono por un mes y medio, un poco menos, por que las últimas semanas estabas distante, lo que nos llevo a esto. Fue mi culpa. Por confiar en quien no debía. Yo sabía. Lo sabia desde un principio "Valentina, no te enamores", mi cabeza no dejaba de repetirlo pero mi corazón estaba, aparte de ciego, sordo. Lo bueno es que aprendí mi lección, después de vos, ya no confío en nadie. ¿Para qué? si son todos iguales.

No hay comentarios:
Publicar un comentario